Mi Valentín de cuatro patas
- Noemí Cervantes

- 15 feb
- 1 Min. de lectura
Sigue caminando a mi lado, disfrutando del sol y del aire. Sigue durmiendo cada día conmigo; no te alejes de mí, porque necesito sentirte.
Mirar mi alma a través de tus cálidos, inocentes, profundos y transparentes ojos es el acto más amoroso y revelador. Me ayuda a encontrarme, a no rendirme y a creer en mí, porque sé que tú crees en mí. Gracias por confiarme tu vida, tu alma, tu ser y tu amor; pido perdón por no haberlo hecho desde el inicio de tu existencia.
Prometo hacerte sentir lo bueno que eres, lo mucho que vales y lo amado que debes ser. Sé que llegaste "roto" a mí, pero tu esperanza siempre fue firme. Gracias por ser mi guía y por dejarme ser la tuya. Gracias, mi cómplice, mi amor, mi incondicional; mi Valentín peludo de cuatro patas.
Te amo mi pequeño peludo incondicional.





Comentarios